En un artículo de La Nación del día de hoy, http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1034776, se hace mención a la supuesta "militarización" de las principales cuidades italianas dispuestas por el mismo gobierno nacional italiano.
La idea es poder controlar a los indocumentados y lograr bajar la delincuencia que explotó en la península en los últimos 10 años.
Sin embargo, el problema de Italia va más allá de los indocumentados, los gitanos y los rumanos, y tiene que ver con su terrible estado burocrático e ineficaz. Los impuestos y el gasto público de Italia son uno de los mayores de toda Europa (y eso que allá hay mucho gasto público), los costos laborales son altísimos, la gente es maleducada y el respeto por la ley es mínimo (mientras menos se respete mejor).
Toda esta sumatoria da la perdida de competitividad de Italia en los mercados mundiales y un gradual empobrecimiento de su población que posee uno de los salarios más bajos de todo el occidente europeo; si a eso le sumamos la creciente inflación, el resultado no es para nada alentador para la península.
Muchos italianos dicen que dentro de unos años serán como Argentina, yo me reservo mi opinión al respecto, pero lo que sí puedo decir es que Italia jamás va a volver a tener el boom económico y el bienestar poblacional que tuvo luego de los setenta y en los ochenta. Las causas, las sabemos bien, exceso de burocracia incapaz, faltas de incentivos para la inversión, excesivo control estatal de la economía del país (tanto de la destra como de la sinistra) y falta de respeto a las normas.
Mostrando entradas con la etiqueta inmigración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inmigración. Mostrar todas las entradas
miércoles, 30 de julio de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)