Un tema poco usual con respecto a los que se tocan en el blog, pero es lindo bañarse un poco de la "vida cotidiana" y hablar de estas cosas.
A continuación les dejo un texto de un blog español con los beneficios de la soltería (por supuesto, como notarán es muy pero muy irónico y gracioso). Para algunas mujeres que lo comentaron es machista, para otras refleja la realidad tal cual es.
Pero yo me lavo las manos, no lo escribí, solo lo copio. Es más que nada para que podamos "debatir" un poco sobre estos temitas cotidianos alejados de la política, las relaciones internacionales y la economía.
Bueno, basta de perorata, ahí va el texto:
Hay muchas buenas razones para seguir siendo un soltero. Esto el profano no lo percibe de inmediato. Muchos siguen soñando con el Amor de su Vida, anhelando pasar momentos inolvidables con su pareja, y patatín y patatán. La realidad es bien distinta, y los solteros lo sabemos bien, por eso preservamos nuestra condición de forma tan resuelta. Las ventajas de ser un soltero, de hecho, superan a las desventajas. Pasemos sin más a enumerar algunos de los problemas que surgen cuando perdemos la condición de soltería. Para mayor comodidad, los he clasificado por contextos. -
En Casa. Los solteros necesitamos un espacio vital propio. Vivir con otra persona puede causar inmensos problemas de todo tipo. La Casa posee muchos ambientes distintos, que merecen un tratamiento pormenorizado. ·
En la Cama. La vida en la cama es lo primero que se añora y lo primero que se detesta. No todo es sexo - qué más quisiérais. El soltero dispone de una cama para él solo: compartirla con una mujer es una fuente de graves problemas. Para empezar, conflictos a la hora de aprovechar la manta, robos de almohada, pies helados que de repente golpean los tobillos, rodillazos en las partes íntimas, ventosidades nocturnas que despiertan incluso al perro del cuarto piso, pesadillas nocturnas de ella, peticiones de agua fresca o patatas fritas, y un largo etcétera. El soltero ya no puede leer cuando le da la gana, ni roncar a pierna suelta. Tampoco puede dormir desnudo, por obvias razones de diplomacia erótica. No puede moverse demasiado, ni hacer ruido, o despertará a su compañera. Tampoco puede dormir con su iguana, ver documentales en La 2 hasta las cuatro de la madrugada, o ponerse a escuchar Rage Against the Machine con el mini-disc. Ni siquiera puede masturbarse.
Cuarto de Baño. La pérdida de la intimidad es evidente. Si antes el soltero podía quedarse media hora sentado en la taza leyendose el último número de "Caza y Pesca" o "Motor 2000", ahora tiene que sacrificar su tiempo con su compañera sentimental, que abusa del cuarto de baño de forma insospechada. Ella tarda entre cinco y seis horas para ducharse, gastando una cantidad de agua equivalente a la de un pequeño embalse. Si elige bañarse, ya ni os digo. Cuando sale de la ducha, el cuarto rebosa de vapor perfumado, que hace imposible las tareas de afeitado y el chequeo de nuestro careto en el espejo. En las películas, rara vez vemos actrices sentadas en el water, pero os aseguro que una mujer normal caga como los hombres. Con una diferencia: nosotros no podemos entrar, ella sí. Además el cuarto de baño se puebla de repente de miles de pequeños frascos de cremas, perfumes y ungüentos misteriosos, con lo que la antes simple tarea de encontrar nuestra espuma de afeitado se vuelve imposible, y en vez de ponernos After-Shave nos ponemos crema para las arrugas.
La Cocina. Se acabaron experimentos de nouvelle cuisine, desayunos con Sushi el domingo por la mañana o viajes frecuentes a la nevera en busca de cerveza. La mujer trae orden en la cocina. La despensa se puebla de yogures con muesli y kiwi, zumos de piña y pera, leche desnatada, quesos frescos sin sabor, verduras y agua mineral natural. Beber una cerveza y eructar sería inaceptablemente vulgar, así que queda descartado. Los desayunos, a base de tostaditas y mermelada, harían llorar incluso a un capitán de las SS. Los solteros ya no podemos cocinar: es algo inaceptable. Además ni siquiera nos dejan entrar en la cocina, y si intentamos flirtear por la espalda podríamos acabar con una cuchara de madera en el ojo. Lo único que nos han dejado es la tarea de lavar los platos, que antes delegábamos a la lavavajillas, pero que ahora hacemos manualmente, porque "la lavavajillas limpia mal".
Otros ambientes. La casa reserva todavía muchas sorpresas. Los gadgets que teníamos colgados por el pasillo son eliminados y esterilizados, y todo el porno que teníamos repartido (Interviú y demás), directo a la basura. Nuestra colección de comics, los libros, los CDs... van desapareciendo de forma caótica e inesperada. Lentamente nuestro habitat se erosiona y se adapta a la mentalidad femenina de casa, según la cual el domicilio no es un refugio para osos, sino un lugar que hay que mantener limpio.
- Fuera de la Casa Es el otro gran ambiente que vamos a describir. Al fin y al cabo conocimos a nuestra compañera en el Mundo Exterior, y es allí donde seguiremos perdiendo nuestros derechos de soltero de forma progresiva y palautina. ·
En el Coche. Generalmente el coche de soltero no gustará a nuestra compañera: color demasiado agresivo, es pequeño, tiene algunas pegatinas ofensivas ("Chúpate ésto" o "Cabrón a Bordo"), un cuerno colgando del espejo retrovisor, docenas de cintas de audio de heavy metal, los ceniceros que rebosan... La guantera: llena de condones, latas de cerveza vacías, cajas del McDonald comprimidas, un ejemplar de Playboy del año pasado, la cápsula naranja de un huevo Kinder que conservamos desde 1986... Nos obligará a cambiar de coche (por ejemplo un Seat Toledo blanco de 1993), a lavarlo cada sábado por la mañana, y a poner uno de esos asquerosos desodorantes matarratas. ·
En el Restaurante. Si antes el soltero iba a restaurantes chulos, étnicos, o sencillamente grasientos, ahora ya no. La comida tiene que ser sana y barata, ella nos dice lo que tenemos que comer y beber, y se ríe de nosotros si se nos cae un trozo de bistec en el vino. A la hora de pedir un café con whisky nos mira como si fueramos alcoholicos de toda la vida. Reconocemos a un esclavo cuando vemos a un hombre darse la vuelta y decirle al camarero: "Sshht, ponme una gotita de anís...". Qué triste es la vida en pareja. Además la cuenta la pagamos nosotros. ·
En el Cine. El soltero es un asiduo de los cines, y le gusta mirar películas francamente malas en sesión de madrugada. Nuestra compañera nos pedirá por otro lado que vayamos a ver la última peli con Richard Gere a las cuatro de la tarde, después de comer, cuando ningún cristiano iría jamás a ver una película. Y luego, obviamente, se queja de que nos durmamos, o que nos pasemos con las palomitas. Lo peor de todo es que a la hora de salir no comentan nada de la película: una horas después nos despertarán en mitad de la noche preguntándonos porqué X mató a Y. O porque nosotros no podemos ser tan guapos como Richard Gere. Lo mejor en estos casos es lanzar un aullido y atacar.
Ojo, no estoy copiando este texto como un alegato en favor se la soltería, solo lo hago para introducir este tema con algo de gracia. De ahí uno evalúa las ventajas y desventajas de cada uno.
Mostrando entradas con la etiqueta soltería. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta soltería. Mostrar todas las entradas
lunes, 19 de enero de 2009
jueves, 28 de agosto de 2008
Te escucharon Malthus
La teoría de Thomas Malthus acerca de que la población crece en mayor medida que la producción de alimentos es una realidad ya comprobada. Eso también tiene que ver con el principio de escasez que los repartidores no entienden, ellos piensan que hay alimentos para todos y que lo único que hace falta es ser más generosos y repartir.
Bueno, esa idea ya se debatió un poco acá en otros posts sobre todo los referidos a la pobreza como estado natural del hombre.
La idea de este post es ver que, paradójicamente, mientras la población crece en algunos lugares del planeta (china e India por ejemplo, aunque se dice que la población china no está creciendo tanto como hace unos años), disminuye notablemente en otras como Europa y ahora también en Estados Unidos http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1041426.
Según se dice en el artículo, en Estados Unidos es gradual la tendencia a no tener hijos entre las mujeres de raza blanca anglosajona, y aunque en los hispánicos esto no es tan evidente, en este grupo étnico también viene cayendo la tenencia de hijos por pareja.
Muchos dicen que esto trae un envejecimiento general de la población. Yo refuto esa idea, en realidad el "envejecimiento" no es tal sino que en los países con una mejor calidad de vida, la esperanza de vida es mayor y, por lo tanto, la gente vive mucho más tiempo que en otros países en donde la calidad de vida es baja.
Por el contrario, algunos argumentan que un aumento brusco de la población traería problemas no solo en la producción de alimentos sino también problemas en la densidad geográfica, algo que tampoco es nuevo pero que en estos tiempos se notaría mucho más que en el siglo XIX y XX.
Mi postura al respecto es la defensa de las libertades individuales, creo que cada uno es libre de hacer de su vida lo que quiera, y por supuesto, esto implica tener responsablilidades. Hoy se habla de que el tener hijos es una carga para mucha gente y que prefieren tener más tiempo libre para dedicarse a sus propias vidas. Eso es evidente, hoy por hoy, una persona trabaja gran parte del día pero a su vez, le dedica muy poco tiempo a su vida personal y particular. Y los hijos comienzan a ser un trauma.
Por otro lado, ha cambiado mucho en la Argentina, y tendría que ver lo que pasa en el mundo pero me animaría a decir que también, el status del soltero. En la Argentina el soltero ya no es visto como hace 40 años, tal cual me lo cuenta mi padre, o sea, como un tipo triste y solitario.
El soltero hoy por hoy es visto como un tipo que disfruta mucho más de su vida que un hombre casado y particularmente con hijos, ya no es más el típico aburrido que no tiene adonde ir sino un hombre con mayores posibilidades de realizar sus deseos que un hombre en pareja y cn hijos. De hecho, la Argentina es uno de los países latinoamericanos con mayor cantidad de solteros.
En fi, en este post, como habrán notado, se mezclaron varios temas, pero de vez en cuando una linda ensalada no hace nada mal y premite reflexionar sobre varios temas a la vez.
Bueno, esa idea ya se debatió un poco acá en otros posts sobre todo los referidos a la pobreza como estado natural del hombre.
La idea de este post es ver que, paradójicamente, mientras la población crece en algunos lugares del planeta (china e India por ejemplo, aunque se dice que la población china no está creciendo tanto como hace unos años), disminuye notablemente en otras como Europa y ahora también en Estados Unidos http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1041426.
Según se dice en el artículo, en Estados Unidos es gradual la tendencia a no tener hijos entre las mujeres de raza blanca anglosajona, y aunque en los hispánicos esto no es tan evidente, en este grupo étnico también viene cayendo la tenencia de hijos por pareja.
Muchos dicen que esto trae un envejecimiento general de la población. Yo refuto esa idea, en realidad el "envejecimiento" no es tal sino que en los países con una mejor calidad de vida, la esperanza de vida es mayor y, por lo tanto, la gente vive mucho más tiempo que en otros países en donde la calidad de vida es baja.
Por el contrario, algunos argumentan que un aumento brusco de la población traería problemas no solo en la producción de alimentos sino también problemas en la densidad geográfica, algo que tampoco es nuevo pero que en estos tiempos se notaría mucho más que en el siglo XIX y XX.
Mi postura al respecto es la defensa de las libertades individuales, creo que cada uno es libre de hacer de su vida lo que quiera, y por supuesto, esto implica tener responsablilidades. Hoy se habla de que el tener hijos es una carga para mucha gente y que prefieren tener más tiempo libre para dedicarse a sus propias vidas. Eso es evidente, hoy por hoy, una persona trabaja gran parte del día pero a su vez, le dedica muy poco tiempo a su vida personal y particular. Y los hijos comienzan a ser un trauma.
Por otro lado, ha cambiado mucho en la Argentina, y tendría que ver lo que pasa en el mundo pero me animaría a decir que también, el status del soltero. En la Argentina el soltero ya no es visto como hace 40 años, tal cual me lo cuenta mi padre, o sea, como un tipo triste y solitario.
El soltero hoy por hoy es visto como un tipo que disfruta mucho más de su vida que un hombre casado y particularmente con hijos, ya no es más el típico aburrido que no tiene adonde ir sino un hombre con mayores posibilidades de realizar sus deseos que un hombre en pareja y cn hijos. De hecho, la Argentina es uno de los países latinoamericanos con mayor cantidad de solteros.
En fi, en este post, como habrán notado, se mezclaron varios temas, pero de vez en cuando una linda ensalada no hace nada mal y premite reflexionar sobre varios temas a la vez.
Etiquetas:
demografía,
hijos,
parejas,
población,
soltería
Suscribirse a:
Entradas (Atom)